Como proyecto de la asignatura de Biología, estamos elaborando unos biorreactores domésticos (tranquilos, son sólo contenedores con basura doméstica, no es nada radiactivo) en nuestro huerto escolar, para transformar desechos orgánicos en un abono asimilable por plantas.
A día de hoy, ya hemos creado los recipientes y los hemos llenado de una suculenta mezcla de tierra, hojas, agua y heces de conejo. Para ello, hemos contado con la ayuda del Dr. Germán Tortosa, proveniente de la Estación Experimental del Zaidín (EEZ).
En las semanas próximas, iremos midiendo y tomando notas de la temperatura, además de ir añadiéndole nuevos y apetitosos desechos. Así iremos viendo cómo evoluciona y progresa nuestro proyecto, con la finalidad de conseguir nuestro propio abono casero y defender la ecología de nuestro mundo. Como sabemos que estáis emocionados por el tema, vamos a contaros detenidamente como lo estamos llevando a la práctica.

En total somos 6 grupos: 2 grupos de control que solo añaden agua (0’7L de agua a la semana), 2 grupos que añaden 1 kg y 2 grupos que añaden 2 kg.

Miguel Abril, Oliva Aragón, Jesús Caballero y Adelaida Cano. 1°B de Bachillerato.

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